

Pero además de esto debemos hacer mención a las míticas plazas de Sevilla. La Plaza del Pan, La Plaza de la Encarnación o la Alfalfa, han sido víctimas de la falta de criterio urbanístico del ayuntamiento. El alcalde Monteseirín o su concejal de urbanismo (o ambos) se han dejado llevar por el miedo a ser tachados de "retros" en su remodelación y han dado un salto completamente opuesto, fuera del tiesto concretamente. Digo que actuaron por estas razones aunque se podría pensar peor... (materiales más baratos porque se han comido todo el presupuesto en el mal planificado metro, o que haya habido algun interés de por medio, etc.).
El suelo de la Plaza del Pan luce unas irregulades baldosas de colores que no casan con los colores de las fachadas tradicionales, los barrotes de la Plaza de la Alfalfa son de un plateado brillante que rompen con la estética de toda la forja más gruesa y labrada (rejas, varandas, portales, etc) pintada de negro que reina a su alrededor y los bancos de ambas plazas están a años luz de sen tan elegantes como los anteriores.
Las zona del tradicional albero y algunos jardines que existían han sido sutituidos por cemento, porque algún paisajista se habrá presentado en el ayuntamiento y habrá dictaminado que es lo que "se lleva ahora", y reconozcámoslo, también le sale más barato al alcalde y es más fácil de cuidar para el ayuntamiento (todo me lleva al dinero, que mal pensado que soy...).
También tenemos el Champiñón de Heineken, que veo bien que se haga algo así de innovador, pero hay muchas más zonas en Sevilla donde colocarlo sin que rompa la estética de sus aledaños tradicionales sevillanos.
Podríamos citar tambien al tranvía, que además de ser cuestinable su alto coste (y sus numerosísimos fallos), podríamos decir que son literalmente anuncios sobre railes. Ya se les conoce como el "ONO" o el de "la Junta". Nos vendieron que iban a ser de estilo vanguardista, con colores plateados y elegantes pero solo vemos las insignias de un operador de cable y en otro los logos de la junta con jamones y aceites gigantescos. Por no hablar de las catenarias, que además de afear, dificultarán el tránsito de las cofradías en la Semana Santa.
Y por último, en este listado rápido no podíamos irnos sin hablar de las "queridas" nuevas farolas. Esas varas metálicas con un molde cuadrado en la parte de arriba que sugieren tan mal aspecto y baja calidad. Es cierto que esas farolas recuerdan a alguna de las peores gamas del Ikea, como muchos han observado (quizás las han sacado de los sobrantes de la esa fábrica para ahorrar dinero XD).
¿Donde están esas preciosas farolas fernandinas que lucían en esas plazas que eran la envidia de otras ciudades sin historia? ¿costaba mucho restaurarlas? ¿se las han llevado los responsables a algún sitio más privado?. Sobre las nuevas farolas "ikeanas", me ha encantado un comentario que he leído en un periódico: "Que quiten esas farolas, pero que no las lleven a ningún otro sitio o chalé privado, que las fundan y desaparezcan del universo". Completamente deacuerdo, nada más que añadir.
En definitiva, los nuevos diseños para el centro de Sevilla han sido a todas luces desacertados. O no se conoce la estética tradicional de Sevilla o se quiere acabar con ella por algun tipo de conveniencia (¿quién venderá los nuevos materiales del centro?). No combina bien algo tan moderno con nuestra querida estética tradicional del centro. Es cierto que el libro de los gustos no esta completamente escrito, pero sí tiene recogidas algunas líneas básicas propias del sentido común. Lo del centro esta siendo como querer vestir a una señora de 90 años con una camiseta ceñida de Maradona con gran escote...les dejo haciéndose una imagen mental...
Un saludo!